28 Noviembre 2025

Mettre la tête où l’on pense

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La instalación Mettre la tête où l’on pense (Meter la cabeza donde uno piensa), es una transposición libre de la novela Carapace de Marie Auger, en la que una mujer sin hogar vive recluida en su vivienda de cartón, encogida sobre su “vientre de vidrio” y en su mundo interior. La artista acentúa la atmósfera de este universo cerrado mediante grandes fotografías suspendidas, en las que un personaje femenino adopta diferentes posturas, ocultando siempre su rostro. En una serie de islotes luminosos elevados, masas de vidrio soplado emergen de cajas de cartón. En el fondo de cada una, un fotomontaje en blanco y negro retroiluminado muestra la imagen, a veces antigua, de una niña o de una joven mujer asociada a diversos elementos y objetos, así como a fragmentos tipográficos. Según el ángulo de visión, la superposición de sus “burbujas-lentes” genera distorsiones, repeticiones y transiciones. Filtradas de este modo, las imágenes que se ofrecen a la mirada parecen surgir del mundo de los sueños o de otra época.

La obra propone una reflexión sobre la fragilidad del ser, compuesta de reiteraciones y deformaciones. El vidrio se convierte así en el reflejo metafórico y tangible de nuestra humanidad fragilizada, donde la verdad, siempre esquiva, se vuelve deslumbrante o se deforma según el punto de vista de quien la mira. Lejos de ser una simple representación de la angustia, se trata aquí de hacer existir en el espacio recuerdos fragmentados, emociones ocultas y realidades alteradas .