21 diciembre, 2016

El Museo

El Museo de Arte en Vidrio de Alcorcón-MAVA, es un Museo municipal de arte contemporáneo con obras internacionales, creadas en todo o en parte con vidrio, que fue inaugurado el 23 de octubre de 1997 a iniciativa del escultor Javier Gómez.

El MAVA tiene como misión dar a conocer y difundir el vidrio como material en la plástica contemporánea a través, no solo de las obras que se presentan en sus salas, sino también por medio de exposiciones temporales, publicación de catálogos, visitas guiadas, talleres didácticos, conferencias y congresos, colaboraciones con otros museos e instituciones, etc. Nuestro ambicioso objetivo incluye convertir al MAVA, y con él a la ciudad de Alcorcón, en referente nacional e internacional del arte contemporáneo en vidrio.

En origen, la colección permanente del museo estaba formada por obras procedentes de dos fuentes de ingreso: por un lado, la donación que hizo la Sra. Takako Sano de una parte importante de su colección privada-más de 60 obras- y por otra, las donaciones directas de los artistas impulsadas por Javier Gómez, hoy asesor artístico del museo. Un conjunto de 107 obras muy representativas del Studio Glass.

El vidrio es un material complejo y fascinante, con una enorme cantidad de metasignificados generados por siglos de convivencia con el hombre. La complejidad del material comienza por su pura apariencia, extremadamente variada porque ninguna le es propia, como su forma, o las grandes posibilidades que encontramos en cuanto a sus técnicas y modos de trabajarlo. Tiene una antigüedad milenaria pero su uso en obras de arte ha sido muy reciente, de modo que podemos decir que es un material joven y nuevo. Al margen de alguna obra aislada como El gran vidrio de Marcel Duchamp, los iglús de Mario Mertz y alguna otra obra del Povera, el vidrio no se ha comenzado a utilizar con cierta frecuencia en el arte contemporáneo hasta el Studio Glass.

El Studio Glass Movement surge en los EEUU en la década de los años 60 del siglo XX. Fue un movimiento a escala internacional que no solo implicó a artistas sino también al mundo de la enseñanza, con estudios específicos en universidades y escuelas creadas ad hoc; a la industria, que se vio estimulada a fabricar nuevos formatos de vidrios y colores compatibles fáciles de usar; también afectó al mercado del arte, con la apertura de galerías y el coleccionismo que eso genera, a la creación de nuevos museos, etc. En la actualidad, el Studio Glass puede darse por superado porque ha cumplido su función de naturalizar el uso del vidrio en obras de arte, bien por artistas que lo usan como material exclusivo de sus obras, o bien por artistas plásticos que emplea materiales diversos según el proyecto y, entre ellos, está el vidrio.

Tras más de 20 años de trayectoria, hoy la colección del MAVA está integrada por unas 250 obras, que se han ido incorporando a partir de adquisiciones, donaciones y obras en producción en nuestros talleres. En el año 2018 se produjo la donación de 47 obras de la Colección Bellini&Pezzoli, que puede ser visitada en una sala propia.

El MAVA está ubicado en el Castillo Grande de Valderas, construcción de 1917 encargada por los marqueses de Valderas al arquitecto Luis Sainz de los Terreros (1876-1936) como residencia-palacio. En origen se edificaron tres castillos, el más grande para uso de la familia, otro más pequeño a sus espaldas como oratorio bajo la advocación de San José-de ahí que el barrio se llame hoy San José de Valderas-, y un tercero más alejado que usaban como caballerizas y cocheras. Los palacetes se sitúan en línea con la corriente historicista, muy extendida entre los arquitectos madrileños de principios del siglo XX, de la cual Sainz de los Terreros era un declarado admirador, como lo prueban otras construcciones suyas realizadas en Madrid.

La familia de los marqueses de Valderas habitó los castillos hasta 1936. A partir de la década de los 80, tras un largo periodo de abandono, el Ayuntamiento de Alcorcón, una vez obtenida la titularidad de los edificios, encargó su rehabilitación en 1991 para uso cultural. La idea fundamental del proyecto firmado por los arquitectos Enrique Fontbella y Eduardo Paniagua, consistía en la conservación de la imagen externa y ambiental de las edificaciones, mientras que los interiores fueron completamente renovado con modernas instalaciones y la introducción de nuevos espacios adecuados al cambio de uso.

El Castillo Grande, sede permanente del MAVA, tiene una superficie total de 2.200 m2., el edificio está dotado con elementos de supresión de barreras arquitectónicas con rampas de acceso y ascensores entre plantas.

Las actividades que desarrolla el MAVA de forma permanente son:

  • Exposiciones temporales
  • Conferencias, encuentros y mesas redondas
  • Visitas guiadas a grupos
  • Talleres con vidrio para escolares y adultos.
  • Viajes de estudios de vidrio, visitamos países y conocemos sus museos, fábricas, estudios de artistas, etc., relacionado con el vidrio.
  • Participación en la Semana de la Ciencia, Días de Europa, Semana de la Mujer, etc.